martes 9 de agosto de 2022

Por OMAR MERLO

Formosa y la ostentación de la nueva clase social

Exasperadamente vemos el crecimiento de una nueva clase social en Formosa, una clase social que reniega de los más pobres y lo hace a viva voz.

viernes 06 de mayo de 2016
Formosa y la ostentación de la nueva clase social

Esta clase social está compuesta por funcionarios y proveedores del estado provincial, sus hijos y familiares, quienes ostentan una forma de vida extravagante, con varias y lujosas casas, con vehículos importados de alta gama y varios vehículos. 

Es muy fácil darse cuenta cuando paseando por la ciudad nos percatamos de aquella u otra construcción se forja lujosa y rápidamente y cuando averiguamos de quien es, ya no sorprende que dichas propiedades están ligadas a funcionarios y ministros del gobierno de Gildo Insfrán. 

De unos años a esta parte, las propiedades y los campos son comprados por funcionarios y/o sus familiares, estos últimos haciendo un tipo de testaferro para que no salte a simple vista quien es el verdadero dueño. 

Así también vemos como los proveedores del estado, o mejor dicho a quienes permiten ser proveedores del estado (solo un grupo selecto es “bendecido” por el ministerio de Economía que comanda Jorge Ibáñez), adquieren terrenos, casas campos, vehículos importados que escandaliza el solo hecho de verlos.

Esta nueva clase social es la única que puede darse el lujo de ahorrar en dólares, hacer millonarias inversiones y realizar ostentación de riquezas ante un pueblo que los observa “crecer” bajo las necesidades de fuentes de trabajo digno, acceso a un vivienda, salud, vestimenta y alimento. 

Es el mismo pueblo que no pierde de vista y comenta quienes son los “personajes” que secan la plaza formoseña de dólares y que ya no sorprende ver a funcionarios y ministros que personalmente van a las “cuevas” cambiarias con bolsas llenas de pesos y compran la divisa norteamericana, al mejor estilo de “La Rosadita” para llevarse los “verdes” a sus casas.

Esta es la inequidad que debemos soportar los formoseños, el gobernador Insfrán le pidió a la maestra clorindense, quien fuera visitada por el presidente Macri, que “cuente toda la película”.

La película que debe enterarse el gobernador Gildo Insfrán es que sus funcionarios y ministros son cada vez más ricos, empresarios de una “casta o elite” a quienes el estado provincial los tiene como “selectos proveedores”, quienes facturan millones y ese dinero no llega a los formoseños. Íntegramente son convertidos en propiedades, vehículos de alta gama y divisa extranjera. El mentado “derrame” hacia abajo no llega. Acaparan todo y ni siquiera dan trabajo bien remunerado a sus escasos empleados.

Esta nueva clase social se burla de los pobres, y se lo grita a viva voz en plena calle a los vecinos que “le molestan”. Tal vez solo les molesta, por creerse una casta superior, que alguien trabajando dignamente pueda ser su vecino, y que éste no tiene el derecho de transitar ni de vivir al lado de sus ostentosas propiedades.

Es tiempo que Gildo Insfrán ordene su tropa, demuestra al ciudadano que esta nueva clase social solo ha sido un error de sus políticas (o de sus funcionarios) y que tome los recaudos para brindar  transparencia sobre los bienes que ostentan los funcionarios, ministros y empresarios “amigos”. Basta de que las mismas empresas y los mismos empresarios sean “derramados” por las mieles del erario público.

Los ciudadanos formoseños estaremos conformes solo con que no nos “refrieguen” en la cara que existe esta nueva clase social “funcio-proveedora”.

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