Hoyos: "el sistema educativo para el modelo formoseño solo se limita a ser un espacio de adoctrinamiento político donde los saberes consisten en propoganda política"
Lo acaecido en el Centro de Educación Agrícola N°1 Palo Santo es un paso más en el deterioro de la educación pública y en particular de la educación técnica Formoseña.
El designar como Director Normalizador de un establecimiento de educación técnica, a una persona con título de Profesor para la Enseñanza Primaria, tal cual lo expresa el mismo Sr. Ministro de Educación en la Res. 0710/24 en que se lo nombra, es de una gravedad inusitada. Primero por que no había ninguna situación institucional anómala que justifique el nombramiento de un Director Normalizador, figura que de hecho no existe en el Estatuto del Docente.
El cargo se encontraba vacante por la jubilación de la anterior directora la Ing. Agr. María Amparo Canalis y se debía nombrar al docente del establecimiento que reuniera las condiciones requeridas por el Manual de Organización General de los Establecimientos de Educación Técnico Profesional aprobado por Res. 5302/07 y por todo lo normado por el Estatuto del Docente que en todo momento privilegia los antecedentes, currículum, titulaciones de grado etc. Siempre buscando las mayores garantías para brindar una educación de excelencia.
En este caso le correspondía al Lic. En Administración Agraria y Profesor de Educación Técnica Media en Concurrencia con el Título de Base, el Instructor titular Mario Luis Solari de más de 34 años de antigüedad en la institución y que se encontraba a cargo de la dirección.
Aquí evidentemente primó otro criterio a medida que los recursos presentados por todo el personal técnico- docente del CEA contra la Res. 0710/24 avancen permitan acceder a las razones que la Delegada Zonal de Pirané Prof. Ester Gladis González esgrimió al proponer al Prof. Ricardo Martínez sin título habilitante ni capacitación para ejercer el cargo.
Llama también la atención la actitrud pasiva y prescindente del Director de Educación Técnica el Prof. Pablo Barón Peña, que es ignorado olímpicamente en la resolución de marras ¿No tiene nada para decir? O no se animan a opinar.
Otra vez la politiquería
Sospechamos y creemos no equivocarnos, viendo los antecedentes de otros casos similares, que lo que primó fue otra vez la politiquería, por encima de la capacidad y la idoneidad, que nos llevaron a la destrucción educativa que hoy padece la provincia por más cosmética y falseamiento de pruebas y evaluaciones que hagan, todos ven como los jóvenes llegan a los 15 o16 sin saber leer y escribir. Y es aquí donde la gravedad de la situación se vuelve una tragedia educacional.
Si una institución sea cual fuere se politiza partidariamente deja de ser lo que era para convertirse en una herramienta de poder y de captación de votos. Es decir la educación deja de tener sentido porque los objetivos se que proponen son otros. Deja de ser el elemento igualador para arriba, que busca el espíritu crítico, deja de ser "La Cara de la Justicia Social" para convertirse en un triste instrumento de recaudación de dinero a través de la obra pública representado en los famosos "Techitos Azules".
Militonto
Pero afortunadamente todavía existe un pueblo "esclarecido" que se levanta contra las injusticias y expresa su repudio a este tipo de actitudes y aquí no existe partidismo, todos por igual han salido a defender su querido Centro de Educación Agrícola, es que son generaciones de Palosanteños e inclusive de otras localidades vecinas que pasaron por sus aulas que hoy son hombres y mujeres de bien, se lo deben a este instituto y sus abnegados docentes, que tanto le han brindado a la comunidad de Palo Santo.
La defensa de la educación pública está en esas almas que se expresan sin miedo y con convicción, no en aquellos sindicalistas genuflexos que dan muestra cotidianamente de su condición. Es que el sistema educativo para el modelo formoseño solo se limita a ser un espacio de adoctrinamiento político donde el aprendizaje de saberes y capacidades para ser un ciudadano libre es reemplazado por la propaganda política para ser un militonto sometido.