Carta abierta a los/as candidatos/as a la Reforma Constituyente de la Provincia de Formosa
De mi mayor consideración:
Me dirijo a ustedes en mi carácter de educador social, investigador y promotor del pensamiento cooperativo, para expresar una propuesta que considero fundamental en este momento histórico de refundación institucional: La inclusión del Cooperativismo como principio constitucional.

El cooperativismo representa una forma de organización económica y social basada en valores profundamente humanos: la solidaridad, la ayuda mutua, la equidad, la democracia y la responsabilidad compartida. No es simplemente una modalidad productiva: es una filosofía de vida que busca humanizar la economía y devolverle al pueblo su capacidad de organizarse, producir, distribuir y desarrollarse con justicia social.
Desde hace décadas, las cooperativas han contribuido activamente al desarrollo local, a la generación de empleo genuino, a la inclusión de sectores marginados y al fortalecimiento del tejido comunitario. En contextos de crisis o abandono estatal, fueron las cooperativas las que ofrecieron respuestas concretas, solidarias y sostenibles.
Por ello, propongo y solicito que el nuevo texto constitucional reconozca al cooperativismo como parte del sistema económico y social de la provincia, promoviendo su fomento, formación, protección y participación en el diseño de políticas públicas.
Una Constitución que incorpore al cooperativismo no solo se actualiza frente a los desafíos del siglo XXI, sino que también honra las raíces comunitarias, solidarias y federales de nuestra historia.
Desde el campo de la educación cooperativa que impulsamos desde hace años, confiamos en que ustedes sabrán estar a la altura de esta responsabilidad histórica.
Sin otro particular, y agradeciendo la atención prestada, saludo a ustedes muy atentamente.
Prof. Lic. José Yorg
Educador social e investigador en Cooperativismo
ANEXO
Visión general creada por IA.
El cooperativismo, como sistema económico y social, tuvo un lugar importante dentro del pensamiento y la práctica peronista.
El gobierno peronista impulsó la creación y el desarrollo de cooperativas, especialmente en el ámbito agrario, como parte de su política de inclusión social y distribución equitativa de la riqueza. Las cooperativas, bajo el ideario peronista, se veían como herramientas para fortalecer la producción nacional, generar empleo y fomentar la participación de los trabajadores en la economía.
Contexto Histórico y Desarrollo:
Expansión del Cooperativismo Agrario:
Durante el gobierno peronista, el cooperativismo agrario experimentó un notable crecimiento. En 1946, de las 1000 cooperativas existentes en Argentina, 600 eran agrarias, y el Banco de la Nación Argentina tenía vínculos con el 70% de ellas, según RELATS-Argentina.
Valores y Principios:
El peronismo promovió valores como la solidaridad, la igualdad, la justicia y la equidad, que también son pilares del cooperativismo.
Función Social de la Propiedad:
La reforma constitucional de 1949, impulsada por Perón, estableció la función social de la propiedad, lo que significó que la propiedad privada debía ser utilizada en beneficio de la comunidad y no solo para fines individuales.
Apoyo Estatal:
El gobierno peronista otorgó apoyo financiero y técnico a las cooperativas, así como acceso a créditos y políticas de compras estatales para fomentar su desarrollo.
Desarrollo Industrial y Mercado Interno:
El peronismo también impulsó la industrialización y la ampliación del mercado interno, lo que benefició a las cooperativas al generar nuevas oportunidades de producción y comercialización.
Programa Cooperativista Peronista:
El programa cooperativista peronista se basó en la idea de que las cooperativas eran un instrumento clave para la construcción de una sociedad más justa y equitativa. Algunos aspectos importantes de este programa fueron:
Fomento de la creación de cooperativas:
El gobierno peronista promovió la creación de cooperativas en diversos sectores, incluyendo el agrario, industrial y de servicios.
Educación cooperativa:
Se impulsaron programas educativos para enseñar los principios y valores del cooperativismo en las escuelas y universidades.
Acceso a financiamiento y créditos:
Las cooperativas recibieron apoyo financiero del Estado a través de créditos y subsidios, lo que les permitió crecer y desarrollarse.
Fomento del "compre nacional":
Se promovió la compra de productos elaborados por cooperativas por parte del Estado y otras instituciones públicas.
Participación de los trabajadores:
El cooperativismo peronista buscaba dar a los trabajadores un mayor control sobre los medios de producción y una participación más activa en la economía.
En resumen, el cooperativismo peronista fue una estrategia para lograr la inclusión social y la distribución equitativa de la riqueza, utilizando a las cooperativas como herramientas para fortalecer la producción nacional, fomentar la participación de los trabajadores y construir una sociedad más justa.
¡¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!!