Este es el inicio, destruir la educación es su objetivo
La Reforma Universitaria de 1918 fue un movimiento de proyección latinoamericana, los estudiantes del continente formaron sus agrupaciones y federaciones para luchar por mejor educación para todos, pasando así a convertirse en un actor político protagonista en la época.

El movimiento reformista, desde sus orígenes, fue impulsor del libre pensamiento, modernizador. Planteó que el conocimiento de alta calidad es un derecho de todos y cada uno de los ciudadanos, y no solamente reservado para una élite, como sucedía a principios del Siglo XX en nuestro país y el mundo. Así, la Universidad reformista ha desarrollado políticas activas que promueven el acceso a la educación superior y a lograr la permanencia de los estudiantes en la Universidad. Surgieron de este modo los sistemas de becas y ayuda al estudiante, y se ha desarrollado el área de Bienestar Estudiantil, al calor de los principios reformistas. Se plantearon, además, lazos de solidaridad con el movimiento obrero, compartiendo sus preocupaciones y su visión basada en la idea de una universidad de puertas abiertas a la sociedad, y a todos los ciudadanos.
El Gobierno Nacional, bajo la consigna de una "supuesta libertad" y pregonando la política de déficit cero, plantea el desfinanciamiento de las Universidades tratando de destruir una de las pocas cosas que en verdad funcionan de manera correcta en la Argentina.
Históricamente la Educación, más aún la Educación superior, ha sido un instrumento de movilidad social ascendente. Los hijos de trabajadores y obreros podían acceder a estudios superiores lo cual les permitía cambiar rotundamente el rumbo de sus vidas. Cuanto orgullo sentía un padre, que con esfuerzo veía a sus hijos llegar al ansiado título universitario y acceder a mejores trabajos.
Es lo que molestaba, y aún sigue molestando, a los sectores conservadores del país, que son defendidos por el actual gobierno Libertario y sus secuaces del PRO y algunos Radicales. Sectores que buscan mantener a la mayoría sumergidos en la pobreza para luego emplearlos como mano de obra barata.
Tenemos un presidente que reivindica la nefasta política menemista de los años 90 que llevo a la Argentina a un proceso de pobreza y decadencia, y es licito que me pregunte, ¿cómo podemos olvidarnos tan rápidamente de esos años?
De mis años de universitario puedo decir que después de 2 años estudiando ya era profesor, dos años después ya fui licenciado, con una tesis publicada en las mejores revistas científicas del mundo, y fui reconocido con múltiples premios y medallas; entonces se porque debemos defender la educación, sé que es el arma más fuerte que tenemos para cambiar la sociedad.
"Permítanme entonces discrepar con el gobierno y sus aliados, permítanme estar del lado correcto de la Historia".