Carta Abierta: EL ALMA DEL PUEBLO BROTA EN LA ESCUELA PÚBLICA
Politica

Carta Abierta: EL ALMA DEL PUEBLO BROTA EN LA ESCUELA PÚBLICA

CARTA ABIERTA: POR EL CONCEJAL DE FORMOSA DR. GERARDO PIÑEIRO (UCR)

EL ALMA DEL PUEBLO BROTA EN LA ESCUELA PÚBLICA.

23 DE MAYO DE 1988: A 32 AÑOS DE LA MARCHA BLANCA

En marzo de 1988, la docencia argentina protagonizó lo que muchos consideran una gesta histórica para la educación del país, en la lucha en defensa de la escuela pública junto al pueblo y yo me la perdí.

En aquel entonces, la CTERA convocó a un paro por tiempo indeterminado. Con altísimo acatamiento en todo el país el 18 de mayo, desde todos los puntos cardinales del interior profundo de la patria partieron caravanas en una marcha histórica que convergió el 23 de mayo en la Capital Federal con tres reivindicaciones centrales:

  • -Salario único en todo el país: a igual trabajo, igual remuneración (nomenclador básico común).
  • -Paritaria nacional docente: los docentes querían discutir salarios y condiciones de trabajo al igual que los demás trabajadores.
  • -Ley de Financiamiento Educativo y Ley Nacional de Educación.

De todas las escuelas del país, de Ushuaia a la Quiaca de Formosa a Buenos Aires, docentes con sus guardapolvos blancos marcharon a la Capital en defensa de la Educación Pública, de salarios dignos y demás derechos laborales.

Yo a mis 16 años y con una perspectiva juvenil y políticamente radicalizada no supe o no quise ver la magnitud del evento y un tanto molesto por el paro que los docentes, entre ellos mis padres, le hacían a mí presidente. De plano rechace el convite de formar parte de lo que entonces consideré una ofensa a mis convicciones radicales, un insulto que mi propio padre, en su doble rol de dirigente de la ADF – CTERA y afiliado radical me invite a acompañarlo en una lucha contra mí presidente y referente político don Raúl Alfonsín. Ofendido con él y con sectores de la juventud de mi propio partido y del brazo universitario de la Franja Morada que también se sumaban a la convocatoria,  rechace la invitación y me perdí la gesta histórica, la que hoy con el pasar de los años logré dimensionar en su justa medida.

Hoy y a la luz de los hechos reconozco que “La Marcha Blanca” fue un grito en defensa de la educación del pueblo, defensa de los docentes, de los chicos, de la comunidad educativa toda. Fue en esos 43 días de marcha que los docentes entendieron y asumieron que eran y son Trabajadores de la Educación, y como trabajadores salieron a las calles a luchar por la educación del pueblo.

Precisamente en la pancarta que encabezaba la nutrida columna de la ADF agremiación docente formoseño de la que mi padre era su secretario general adjunto por aquellos años, se leía la leyenda que hoy titula esta carta abierta:  “El alma del pueblo brota en la escuela publica”

La prensa de entonces mostraba en un acto en el Obelisco, a miles de trabajadores de la educación de todo el país que llenaron varias cuadras de la Avenida 9 de julio, ya que la Plaza de Mayo permanecía cercada por las fuerzas de seguridad lo que no me gustó porque consideraba entonces y lo sostengo ahora que el pueblo trabajador y la sociedad en su conjunto tienen derecho a reunirse y manifestarse en los espacios públicos sea cual fuere el color político del gobierno de turno.

Al día siguiente, supe por mi padre el Maestro Rural JUAN CARLOS PIÑEIRO que en un Congreso de la CTERA, si bien no se habían conseguido todas las reivindicaciones y continuaba debatiéndose el espinoso tema de los descuentos realizados por algunas jurisdicciones, se decidió el levantamiento de la medida de fuerza. Los docentes habían conseguido la aprobación de un nomenclador básico común y la unificación salarial en 21 de las 23 jurisdicciones. También el Congreso Nacional había sancionado un paquete impositivo para proveer un mayor financiamiento a la educación y estaba presente la expectativa por lograr la sanción de una ley de Paritaria Docente, finalmente sancionada con el apoyo de legisladores de mi Unión Cívica Radical.

Calmada las aguas, mi padre a quien no supe acompañar en esa gesta y quien involuntariamente se convirtió en un icono de la protesta, por sus vehemencia discursiva y su vozarrón imponente en cada acto realizado, por cada ciudad o pueblo que transitaba la columna noroeste de la Marcha Blanca, encabezada por la ADF, a la que se sumaban otras agrupaciones gremiales y estudiantiles hasta llegar al mítico obelisco. Me decía que el resultado político más importante, más allá de los resultados prácticos, fue lograr en esa gesta que el tema de la educación popular ocupara de manera sostenida la atención y preocupación pública, generando de esa forma, las necesarias condiciones para la transformación educativa, al unificar la lucha nacional logrando un amplísimo consenso social, y despertando en el resto de los trabajadores un reconocimiento por la contundencia y la organización mostrada.

Fue en el VII Congreso Extraordinario de CTERA cuando declararon el 23 de mayo Día del Trabajador de la Educación, para recordar la movilización docente y sus logros. Y en esa oportunidad Yo, si estuve presente desde las gradas viendo a mi padre Secretario General Adjunto de la ADF y  miembro de la mesa de conducción de la CTERA proclamar en asamblea el día 23 de mayo como el Día del Trabajador de la Educación y hoy se los quería contar.

Me quedó como enseñanza el aprender a escuchar a los padres, el aprender que las políticas públicas y las cuestiones políticas de estado no son propiedad de un gobierno de turno o sector político determinado. Que las reivindicaciones sociales y laborales trascienden fronteras sectoriales y que al país lo hacemos entre todos. Brindo por una patria grande y patria chica cada día mejor y porque siempre tengamos presente que: “El alama del pueblo brota en la educación pública.”

 

Qué te produce esta nota?
  • Me gusta
    67%
    2 votos
  • No me gusta
    33%
    1 votos
  • Me da igual
    0%
    0 votos
Compartir:
Dejar un comentario
Utilizando Facebook
Utilizando Opinión Ciudadana

Esta noticia aún no tiene comentarios

NARCO ESTADO: En los últimos días realicé diversas declaraciones políticas en mi carácter de senador nacional de la provincia de Formosa a raíz del hallazgo por parte de Gendarmería Nacional de 2.500 kilos de marihuana en la localidad de Laguna Naineck.
Raúl Alfonsín en el año 1999 caracterizó la situación institucional de Formosa como una “democracia a la paraguaya” por obra del gobernador Gildo Insfrán, en obvia asimilación al régimen despótico que el dictador Alfredo Stroessner impusó en el Paraguay..
El ya complicado y sucio espectro radioeléctrico de la ciudad de Formosa sumará en estos días una nueva emisora de frecuencia modulada que se construye bajo la supervisión personal del jefe de Gabinete del gobernador Gildo Insfrán y que emitirá en...