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Viernes, 16 de Mayo de 2008

Año VIII - N° 1709


CLAVE INTERVENCION DE NAIDENOFF
Fracasó debate en el Senado sobre los ataques a la prensa


La sesión del Senado terminó abruptamente. Fue cuando se empezó a hablar del "clima de violencia" provocado por el conflicto con el campo y de las agresiones al periodista de Clarín Julio Blanck: los oficialistas se levantaron de sus bancas y dejaron sin quórum el recinto.

Así impidieron que se voten proyectos de repudio a las amenazas anónimas recibidas por la madre del titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi -presentado por la UCR- y una condena al "escrache" que dirigentes agrarios le hicieron al jefe de bancada del oficialismo en Diputados, Agustín Rossi, que había presentado el Frente para la Victoria. Esos eran los temas "acordados" previamente.

Pero el debate se desmadró cuando el radicalismo propuso incluir un segundo artículo a su iniciativa, en el que repudiaba "las agresiones" sufridas por Blanck "como consecuencia de su actividad profesional". El periodista fue objeto de la ira del diputado kirchnerista Carlos Kunkel, el piquetero Luís D'Elía y de la agrupación "La Cámpora".

"Queremos debatir sobre el clima enrarecido que estamos viviendo en Argentina, que puede terminar muy mal", había advertido el radical Gerardo Morales.

"Tiene que haber un límite -completó-, sin importar qué actor haya recibido la provocación, la ofensa o la amenaza. Repudiamos las agresiones, sean a un diputado, un dirigente del campo, un periodista o cualquier ciudadano".

Ante la ausencia de Miguel Pichetto, ausente por enfermedad, le contestó el formoseño Miguel Mayans. Tras recordar que "lo acordado" eran sólo los dos primeros puntos, aclaró que el Gobierno "rechaza todo lo que atente contra los derechos humanos", pero acotó: "Si vamos a rechazar todas las amenazas y los anónimos que andan dando vueltas por ahí, tendríamos que hacer una lista muy larga...".

Morales insistió: "Aunque a uno no le guste la interpretación que haga de la realidad, el periodista tiene derecho a ejercer su libertad de expresión".

El vicepresidente Julio Cobos y los kirchneristas Fabián Ríos y Nicolás Fernández recordaron que sólo estaban acordados los dos primeros temas. Y Mayans se explayó sobre el escrache sufrido por Rossi por parte de dirigentes agrarios.

Pero fue otro radical, Luís Naidenoff, el que metió el dedo en la llaga. Dijo que lo de Rossi puede leerse como una expresión de movilización popular, y lo relacionó con "las retenciones confiscatorias".

- ¡Eso no tiene nada que ver! -gritó Mayans.

En ese momento, los oficialistas comenzaron a levantarse de sus bancas. Eran las 15, y debían llegar a tiempo al acto de asunción de Kirchner como titular del PJ en la cancha de Almagro.

     

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