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Sawasky recibió información copiosa en el CEDEVA de Misión
Tacaaglé enterándose en que en poco tiempo más se contará
con todo el equipamiento tecnológico instalado como para que
funcione de modo integral la biofábrica de vegetales montada
por el gobierno de la provincia con la finalidad de trabajar
en la diversificación de la producción frutícola regional.
Supo que se trata ésta de la primera de las experiencias que
realiza un gobierno provincial apelando a tecnologías de
punta en beneficio de los productores y se desarrolla en el
predio experimental de Tacaagle- distante a pocos más de 200
kilómetros al noroeste de esta ciudad- compuesto por un
invernadero automático de origen francés para la recría de
plantas; un campo de traspaso previo a la devolución de las
plantas a los agricultores y un espacio destinado a la
experimentación de nuevos cultivos.
Además de la banana –que en la actualidad cuenta con una
superficie sembrada de 4.500 hectáreas aunque se la proyecta
hacia 18.000 con miras al reposicionamiento de Formosa en el
mercado nacional y regional- los técnicos y profesional
trabajan en Tacaaglé para la incorporación de treinta y
cinco variedades frutales que todavía carecen de historia en
materia de explotación agrícola y comercial en la provincia.
En ese rango se sitúan frutales tales como mango, papaya,
palta, uva, higo, granada, maracuyá, granadilla, litchí y
pitaya, en este caso un cactus-de origen guatemalteco y
mexicano- que produce una fruta de características parecidas
al kiwi aunque de color remolacha, todas ellas distribuidas
en el denominado “jardín de introducción”.
El gobernador de Boquerón supo que su par formoseño, Gildo
Insfrán, quien impulsó la instalación de la biofábrica cuya
habilitación parcial realizó en la última gira realizada por
localidades del noroeste del territorio, `tiene el propósito
de promover la generación de nuevos hábitos de consumo
interno por parte de la población formoseña así como la
exportación de los remanentes. |