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Como
resultado de los distintos encuentros mantenidos por
funcionarios del área de Planificación con representantes de
los sectores comunitarios de la zona occidental formoseña de
Ibarreta para la elaboración del Plan de Desarrollo local,
se llegó a la conclusión de que la apicultura, la
elaboración de carbón vegetal, la carpintería y la ganadería
figuran entre las actividades elegidas como prioritarias por
la población.
El subsecretario Ramiro Fernández Patri explicó que esta
priorización marca el inicio de un camino que implica
recolectar, analizar y evaluar información, tomar decisiones
que potencien o corrijan factores críticos para el
desarrollo de la s cadenas productivas seleccionadas y bajo
análisis, para por último decidir cual de las opciones es la
que mayor impacto en el Desarrollo Local podría llegar a
generar si se dan determinadas
condiciones.
Aclaró que el trabajo realizado no apuntó a hacer un examen
exhaustivo en lo técnico o en lo estadístico por caso, sino
más bien de exponer aquellas actividades cuyas cualidades
sean relevantes, desde la visión de los actores locales
involucrados en el proceso de planificación estratégica.
Lo cierto es que se concluyó en que la apicultura constituye
una actividad en plena expansión en toda la provincia,
aunque seguramente por las características distintivas del
producto obtenido en la zona de Ibarreta (Región Central
Sur), esta actividad puede desarrollarse exponencialmente.
Actualmente se estima que la producción alcanzada constituye
el 10% del potencial desarrollado.
Quienes intervinieron en la tarea, admiten que no resulta
sencillo en la actualidad diferenciar una especialización
entre los productores en cuanto a la producción miel y
subproductos de colmena como polen, jalea y material vivo,
aunque la aplicación de prácticas de manejo comienza dar
resultados, a partir de la diferenciación de la tipificación
de mieles obtenidas según las zonas productoras.
En tal sentido, destacó que Formosa cuenta con una ventaja
comparativa importante ya que está obteniendo una miel de
altísima calidad de pólenes de montes nativos, lo que
permite certificar el origen orgánico.
“Este tipo de producto, con la certificación que garantice
un producto natural y orgánico, es altamente requerido en
distintos mercados extranjeros que están dispuestos a pagar
un mayor valor en la medida que el este respete el medio
ambiente desde el cual es obtenido”, comentó Fernández Patri.
También destaca el hecho de que Ibarreta, reúne todas las
condiciones para incrementar su producción apícola, ya que
cuenta con los recursos forestales que dan origen a las
mieles de monte, cuenta con productores asociados, hay una
fuerte actividad de carpinterías lo que garantiza la
provisión de insumos, y fundamentalmente cuenta con las
posibilidades de incorporar a nuevos productores a partir de
los programas oficiales vigentes de apoyo y fomento a la
actividad.
Además, el clima, las condiciones de flora y régimen de
lluvias, y particularmente las étnicas existentes (etnias
aborígenes que han sido capacitados en apicultura) permiten
suponer que la Apicultura es una actividad con altísimo
potencial, ya que actúa como integradora de etnias y grupos
vulnerables, hace una distribución de la renta en forma
equitativa, y su práctica tampoco hace distingos entre
géneros. |